Hoy nos hemos acostumbrado a la presión del ritmo de vida acelerada que llevamos. Voy a hablar como Reiki puede ayudarnos en caso de estrés emocional.

Me llaman al teléfono. La voz que escucho es una mujer de unos 38 años. El tono de su voz está muy alterado. Se nota en el ritmo de la respiración también alterado. Está muy hundida por la pérdida de varios seres queridos (su padre, su abuela y su queridísima gata). Se siente perdida. Se siente abandonada y con un terrible sentimiento de soledad. 

Alguien le ha hablado de recibir sesiones de Reiki pero no sabe lo que es. Empieza a navegar por Google y encuentra mucha información. Visita varias webs y, después, me dijo que las que miraba siempre le dirigían a mi nombre. Le explico que como llevo ya 25 años dedicado profesionalmente a ofrecer tratamientos y sesiones de Reiki japonés, el genuino, es fácil que sea así. Pero ella me insiste que fueron los testimonios de las personas que han pasado por mi consulta, al contar sus resultados, los que le convencieron.

Al llegar, tenemos una entrevista para hablar de su situación, el tipo de vida que lleva, como duerme… y hacemos una composición de lugar para poder enfocar mejor el tratamiento de cuerpo/mente.

Le indico que se tumbe boca arriba sobre la camilla de masaje. Le enseño la forma más adecuada para respirar durante la sesión y le guío en un escaneo del cuerpo para relajarse mejor. Bueno, todo esto, es añadidura personal, ya que en realidad, Reiki ya lo hace por sí mismo.

Reiki tiene la característica de detoxificar el cuerpo y por ello descongestionar las zonas donde hay congestiones de energía sutil (Byôsen) que dan origen al malestar y la enfermedad.

Voy detectando que puntos de su cuerpo necesitan que aplique Reiki. Con la práctica profesional, he ido desarrollando la sensibilidad de mis manos hasta tal medida, que estas son atraídas casi de forma natural y automática por la parte del cuerpo necesitada.

Transmitir y expandir Reiki no es una virtud personal sino una habilidad que se aprende gracias al método que Usui Mikao creó en su proceso de evolución espiritual en el mes de marzo de 1922, ahora hace 100 años.

Terminando la sesión le digo a la mujer que recibe la sesión que se gire boca abajo y le aplico un método de activación de la energía sutil (Ketsueki Kokan).

Al levantarse, la mujer, se siente renovada. Me dice que se siente como si hubiese dormido profundamente. Se siente aliviada y liberada de la carga del estrés emocional que traía cuando llegó.

Le informo que puede que no baste una sesión y concretamos la fecha y hora para la siguiente sesión. Se la puede observar más feliz y contenta.

Le enseño unos ejercicios de respiración de Chikung. Le elaboro un frasco con una fórmula personalizada de Flores de Bach y algún suplemento natural para mejorar el estado de ánimo.

Después de cada sesión se ha sentido mejor e incluso se ha interesado en realizar los seminarios de formación para poderse aplicar a ella misma asiduamente.

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